Etiquetas

4 mar. 2013

VAMOS... a subir al London Eye



Una de las cosas que más disfruté cuando fui a Londres fue el viaje a bordo de una de las cápsulas del London Eye, la gran noria que se construyó en 1999 a la orilla del Támesis. Debo reconocer que cuando me encontré debajo de aquella máquina inmensa a punto para entrar, dude un poco. No terminaba de ver claro lo de entrar en una cabina de cristal que sube hasta los 135 metros;  pero una vez estuve dentro, no me arrepentí.





Las vistas que se gozan desde el interior de las cápsulas son tan espectaculares que no te das cuenta que te estás moviendo ni que estás subiendo metros y más metros. La lentitud con la que se mueve el London Eye también ayuda a eliminar cualquier sensación de vértigo o mareo.





Como curiosidad, no está de más saber que desde su construcción y hasta el 2006 el London Eye fue la noria más grande del mundo, pero fue desbancada del Libro Guinness de los records por la Estrella de Nachal, una noria que llega a los 160 metros de altura.





Esta es una experiencia que recomiendo a todos los que visitéis Londres ya que te permite conocer la ciudad desde una perspectiva distinta: desde el aire. ¿De qué otra forma, sino, podrías ver el Palacio de Westminster entero? Además, como está gestionado por The Tussauds Group, siempre hay promociones que ofrecen descuentos para el London Eye si compras entradas para el Museo de Cera. 



Texto y fotografía: Vanesa Hereu

No hay comentarios:

Publicar un comentario