He tenido la suerte de nacer en un pueblo de mar, en la Costa Brava y con unos paisajes maravillosos. Por eso, cuando sale un poco el sol y no sopla tramontana el mejor plan es salir a pasear y gozar de las vistas. Uno de mis sitios favoritos para salir a estirar las piernas es el paseo de Empúries; es la combinación perfecta de proximidad, tranquilidad y vistas.