Hace poco he descubierto que, al contrario de lo que muchos pensamos, el cruasán no viene de Francia. Según lo que publicó la revista Muy Interesante y lo que he podido investigar después, los cruasanes vienen de Viena pero están inspirados en la bandera turca. Esta revelación me ha despertado la curiosidad sobre el origen de los dulces que comemos para desayunar o merendar y hoy os presento el resultado de mi investigación.
