Se acabó la Navidad. Se han acabado los atracones, los brindis, las reuniones familiares y todos los excesos relacionados con estas fechas. El punto y final a estos días festivos ha sido la llegada de los Reyes Magos. Una celebración que los niños viven con mucha ilusión y a los mayores nos convierte en niños de nuevo.
En cada pueblo los reyes llegan de forma distinta. Yo los recibí en l'Escala y disfruté un año más de su llegada en barco.




