Tengo la sensación que la gente no es muy amiga de los documentales. Son los grandes abandonados. A la gente le gustan las películas, los reportajes también tienen bastante éxito, pero cuando aparece la palabra documental... la cosa cambia y no sé por qué. Por suerte todavía queda gente que apuesta por ellos. Este es el caso de la Casa Elizalde y Barcelona Espai de Cinema (BEC) que han programado por tercer año el ciclo de documentales Miradocs con el objetivo, una vez más, de acercar al público la realidad del mundo y del entorno.
